Amsterdam

Hola a todos! Hoy os vengo a hablar de Amsterdam, una ciudad versátil que esconde mucho más que su famoso barrio rojo y coffeshops.

Siempre hemos sido de los que pensamos que para conocer una ciudad de verdad debes introducirte bien en ella, más allá de ser un típico turista.

En esta ocasión comenzamos nuestro viaje con un free tour con white umbrella tours. Nunca antes habíamos contratado este tipo de tour el cual consiste en que te reúnes con un grupo de personas y hay un guía que te explica durante 2 horas las cosas más emblemáticas de la ciudad mientras te las va enseñando. Lo que más me gustó fue su gran formación. Estos guías residen allí y puedes preguntarles sobre aquello que quieras y tengas especial interés, tal y como lugares para visitar, comer, salir… Quedamos maravillados!! Su precio??? Pues el que quieras, das la voluntad.

Nos gustó tanto la experiencia que contratamos con ellos 2 tours de pago. Uno era del barrio rojo y otro del barrio Jordan, donde reside la famosa casa de Ana Frank. Es increíble que esta escalofriante historia sucediera tan solo hace poco más de medio siglo.

En el Museumplein tal y como su nombre indica se encuentran concentrados los grande museos en torno a una plaza, tales como el Rijksmuseum, museo del Diamante, museo de Arte Moderno y museo de Van Gogh. Nosotros solamente entramos en el Van Gogh. Las entradas se reservan online.

Otro de los lugares que visitamos fue el famoso parque de los tulipanes Keukenhoff. Una maravilla. Solamente lo abren unos 3 meses al año que es cuando empieza el florecimiento de los tulipanes. Cuando llegamos llevaba apenas abierto un par de días y he de decir que estaban empezando a florecer y había muchos cerrados aún. Es un lugar que me apuntaré para próximas visitas.

Sabiáis que los tulipanes no son originarios de Amsterdam? Fueron traídos de Turquía. Podéis encontrar más información en el crack de los tulipanes, la primera burbuja económica.

Otra de las cosas que no nos podemos ir sin hacer es probar la comida típìca de allí. En este caso, Amsterdam, al ser un país tan multicultural tiene gran variedad de sabores, pero pocos originarios de allí. Los más emblemáticos son sus famosos stampots y sopas varias como la de guisantes. El stampot consiste en un puré de patata con su famosa albóndiga o salchicha gigante. A mi parecer nada del otro mundo. Nosotros fuimos al Cafe Sonneveld.

Un magnífico lugar para comer allí es el Bird. Podéis ver sus recomendaciones en Trip Advisor. Si sois amantes de la comida tailandesa este es vuestro restaurante.

Tienda curiosa para visitar e incluso traeros un souvenir es la condomerie. Hacen preservativos a medida y no solo eso, sino que tienen infinidad de formas y dibujos. Podréis encontrar algunos graciosos y muy emblemáticos tales como la Torre Eiffel, la Estatua de la Libertad o incluso el Big Ben.

Por supuesto, otro de los grandes souvenirs que te puedes traer son sin duda los bulbos de tulipanes que encontrarás en el mercado de las flores y grandes quesos.

No te puedes marchar de esta maravillosa ciudad sin antes recorrer sus calles en una de sus emblemáticas bicis. Encontrarás un montón de lugares para alquilarlas sin problema.

Si hay algo de lo que me quedo de esta maravillosa ciudad son estas frases: ¨haz lo que quieras, pero siempre con respeto hacia los demás. Y si algo no funciona, cambialo¨

Hasta luego Amsterdam! Ha sido un verdadero placer.

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